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jueves, 29 de octubre de 2026

NEOFASCISMO I

 

 

Quienes tratan de explicar el auge de los neofascismos en el marco de las transformaciones del modelo económico (neoliberal) deben complementar (según su especialidad) la explicación «externa» (factores económicos, cambios sociales, mentalidades, etc.), con los «internos» (las transformaciones del individuo en esta fase actual del capitalismo). Los autores del texto sobre el que estamos reflexionando[1] atienden principalmente al primer grupo de explicaciones.

 Se mencionan referencias a autores (psicoanalistas, freudomarxistas) que han incidido en las explicaciones sobre la «personalidad» del individuo autoritario: psicología de masas (Reich), miedo a la libertad (Fromm), «personalidad autoritaria» (Adorno). También Clara Ramas San Miguel hace una interesante reflexión sobre la «psicología» del individuo de este momento de la fase histórica[2]. Según esta autora el proyecto neoliberal –y en esta línea se encuentra también Byung Chul–Han- requiere un homo oeconomicus, un individuo completamente atomizado. Y afirma:

Esta construcción del sujeto individual atomizado es compatible con contenidos ideológicos tradicionales conservadores –como el thatcherismo-, pero incluso también con contenidos culturales progresistas

Lo que en cualquier caso resulta cierto es que lo común a todas las formas de neoliberalismo “es la tendencia a la destrucción de «instancias colectivas» –familias, partidos, comunidades, cultura…-, con el fin de producir el sujeto postmoderno-individuo". Para conseguir esto es imprescindible contar con las instancias escuela, TV, y la “exposición permanente al espectáculo de la imagen”. La finalidad, citando la autora a Dufour, es:

…hacer entrar los antiguos aspectos privados, dejados hasta ahora a disposición de cada cual (subjetivación, sexuación…) en el ámbito de la mercancía (85)

 

   Se busca el individuo desatado, desvinculado y un “tipo de racionalidad definida únicamente por la finalidad”

  La consecuencia de este tipo de individuos, de cuerpo social, es el peligro o la «necesidad» de emergencia de «bonapartismos», es decir, un intento de que el lazo social se restituya desde arriba, desde una personalidad fuerte, desde un líder. Ya Marx vio este problema en el 18 Brumario.

   Estamos, sostiene la autora, en el dominio del síntoma, no de la causa: “La causa es la situación sociohistórica del desierto neoliberal, la sociedad atomizada, la destrucción de la institucionalidad democrática y las certidumbres políticas. A esto es a lo que hay que dar una salida política” (87)

 



[1] Guamán, Aragoneses et alii, Neofascismo. La bestia neoliberal, Madrid, Siglo XXI, 2019

[2] Ibíd, 84ss.


NEOFASCISMO I

    Quienes tratan de explicar el auge de los neofascismos en el marco de las transformaciones del modelo econ ó mico (neoliberal) deben...